01 febrero, 2008

Silvio Rodríguez: "Estamos aquí porque creemos en ustedes"

Rosa Miriam Elizalde

2008-01-21

Fotos: Silvio Rodríguez





Ellas.


Qué difícil es cantar

en un lugar como este

y hacer que el alma se preste

otra vez a disfrutar.

Hemos venido a dejar

el arte a otros ciudadanos.

A ustedes, seres humanos

en difíciles procesos

porque aunque se encuentran presos

no dejan de ser cubanos *


BAYAMO, Enero 17.-En contraste con la frialdad de los exteriores de la Prisión provincial de Granma, puertas adentro el ambiente es agitado y como de campo de feria, que refuerza un sol amarillo y abrasador. Faltan diez minutos para que inicie el concierto, fijado a las tres de la tarde. Artistas, técnicos, oficiales, soldados, reclusos, periodistas se arremolinan camino a una sala del edificio principal del penal, donde se ha montado una exposición de Ernesto Rancaño, el pintor que acompaña la gira.


Casi no se puede dar un paso en la salita rebosada de gente. Para llegar hasta ella hay que pasar primero por un recibidor donde algunos reclusos, tímidamente, han esperado para obsequiar piezas que ellos mismos tallaron para los artistas. Entre las manos cuarteadas de un muchacho de basto uniforme azul hay un barquito de madera. “¿Puedes imaginar qué se siente cuando ellos te entregan su regalo? No te lo dicen con palabras, pero tú las percibes en el gesto. Algo de ellos saldrá de la prisión”. Alexis Díaz Pimienta, repentista y escritor, es el primero del pequeño grupo de trovadores de esta “Expedición” con quien tropiezo. Es el tercer centro penitenciario donde ofrecen su concierto, organizado por Silvio Rodríguez y en el que participan también Amaury Pérez, Vicente Feliú y el cuarteto Sexto Sentido, acompañados del escritor Reinaldo González, el cineasta Léster Hamlet y la fotógrafa María Teresa González (Petí). “Como el primer día, tengo sentimientos contradictorios –confirma Alexis. Uno sabe que son presos, que están aquí porque hicieron daño a otros, pero a la vez no puedes dejar de compadecerlos ni puedes impedir que te duela su tragedia”. Pasa Silvio, camisa roja y gorra azul, y uno de los técnicos del espectáculo se anima a contarme al menos una anécdota: “En una de las cárceles que visitamos, alguien le dijo: ‘Silvio, ojalá que se acaben los presos’. Él ni lo pensó para responder: ‘Sí, pero que primero se acabe el delito’.”


Son ya las tres. Salimos al exterior, casi en fuga. Va a empezar el concierto en el patio del penal, una explanada enorme donde hay 3 000 sillas ocupadas, frente a una tarima azul de la que cuelga una guirnalda de rosas amarillas. A un costado, la Banda de conciertos del centro penitenciario, 30 presos ahora sentados, con sus instrumentos sobre las rodillas. “Fíjate, están los reclusos y sus familiares”, va comentándome Reinaldo González mientras busco mi asiento. ¿Están obligados a venir al concierto? “No, claro que no”, responde. Desde el público se aprecia mejor el escenario. La tela del fondo es una mujer con cara de luna y un solecito en el pecho, pintura de Rancaño que aparece en la portada del disco “Expedición”. Por fin, vibra el micrófono y se escucha: “Buenas tardes, soy Silvio Rodríguez.”


Ellos.


Un trío de trovadores

y un cuarteto vocalista,

un humilde repentista

un pintor de los mejores

y uno de los escritores

más insignes del país,

le hemos dado a la raíz

de nuestro arte nuevos usos,

para que ustedes, reclusos,

tengan un día feliz.


Una pausa y el murmullo cariñoso que parece replicarle “¿pero quién no te conoce, Silvio?”. Él explica a qué han venido. “Estamos aquí porque creemos en ustedes. Tenemos fe en el hombre y en la mujer, tenemos fe en los jóvenes, y nos sentimos igual que ustedes. Esta gira la iniciamos en 1990, pero tuvimos que interrumpirla después de visitar algunas prisiones del Occidente –la impidió el Período Especial-, y ahora llegó la oportunidad de continuarla. Somos un grupo de artistas, de los muchos que se brindaron, pues esta fue una idea bien acogida, no solo por la Asamblea Nacional, sino por artistas de varias manifestaciones.”


Al escenario llega Reinaldo, Premio Nacional de Literatura. Sus palabras son tan breves y emocionadas como las del cantautor: “El hombre es perfectible: no hay detrás de esta palabra nada místico, sino una convicción realista. Nos hemos reunido un grupo de amigos para venir trayendo música y alegría de vivir que es imprescindible para superar cualquier angustia.” Y continúa: “Soy escritor y no quise venir con las manos vacías. Con la ayuda del Instituto Cubano del Libro, he seleccionado 302 obras entre los grandes títulos literarios de la humanidad. Autores muy diversos, imprescindibles para la formación cultural. No hemos pensado solamente en el que comienza a leer, sino también en el que suele leer y su cultura le exige superación”.


Reinaldo presenta a una cantante bayamesa, Lidia Alcobea, técnica de laboratorio del hospital del penal, y ella a Vicente Feliú, que viene con un poema de Antonio Guerrero, uno de los Cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos, que el trovador musicalizó. Vicente sigue con su “De donde habita el corazón” y ese himno generacional que es “Créeme”. Ha comenzado “el guateque”, como anunciara Reinaldo poco antes, y Silvio sube nuevamente al escenario para cantar a dúo con Vicente “El colibrí” y luego, solo, “Cita con ángeles”, “Pequeña serenata diurna” y “Expedición”, de la cual apunto estos versos enigmáticos: “Hoy somos ángeles caídos/ junto al que fuimos a curar”. Busca el tono de la guitarra por unos segundos que se alargan: “Es que el sol desafina las guitarras”, se disculpa y empieza a sonar “La gota de rocío”. Se escucha, como voz segunda, un coro espontáneo de las mujeres del público, mayoritariamente combatientes que trabajan en prisiones de Granma. Miro detrás de mí. A un par de filas de distancia están intercalados un grupo de presos y sus familiares. Una mujer de ojos cansados no deja de apretar la mano del que parece ser su hijo, quien canturrea bajito: “La gota de rocío/ del cielo se cayó/ y en ella el amor mío/ la carita se lavó”. Canta y sonríe con los ojos clavados en el trovador y yo me desarmo. Ni siquiera puedo apuntar lo que pienso en este instante. Cualquiera se da cuenta que la dignidad no es propiedad que tenga el ser humano, como tiene páncreas o sistema nervioso, sino que es una idea de sí mismo, quizás un momento como este, una esperanza, un proyecto alumbrado por él, que se mantiene mientras lo mantenemos.


La misma música.


Es temprano todavía

pero ya hay luna en el cielo

se enteró de que en el suelo

hay música y poesía.

Es raro, siendo de día,

ver la luna en primer plano;

se enteró del gesto humano

al que Silvio convocó

y no sé si no durmió

o se levantó temprano.

Hoy llega esta “Expedición”

de música y poesía

para sembrar alegría

en las piedras del rincón

más oculto. Una prisión

deja heridas interiores

pero seguro, señores,

después de lo que hoy vivamos

como dice Silvio vamos

a ser “un tilín mejores”.


La misma música.


Es verdad, son poco más de las cuatro de una tarde iluminada de modo tan implacable que el público tiene que ponerse la mano como visera para ver a los artistas, y sin embargo, la luna está a un costado del cielo y en el mural de algo más de tres metros que a mi izquierda pinta Rancaño, junto a cinco artistas plásticos de la provincia y a dos reclusos. Uno de los presos dibuja con parsimonia el detalle astral casi a mitad de la tela, el punto de partida para un cuadro sin motivo preconcebido, que va armándose a medida que se escuchan las canciones. En cinco bandejas de aluminio, traídas del comedor de la prisión, mezclan las pinturas. Cuando sube a la tarima el cuarteto Sexto Sentido, el mural está terminado y en él se reconoce un barco fantasmagórico, partido en dos por un árbol sin hojas que alza una estrella entre sus ramas secas. Detrás de esa primera luna tímidamente azul aletea una paloma blanca.


Para entonces ya cantaron Alexis Díaz Pimienta y Amaury Pérez. Y para entonces hemos llorado y nos hemos reído muchísimo. El humor de Amaury, que celebra en esta gira sus 25 años de casado con Petí, ha relajado la tensión emotiva del concierto: “Recuerdo muy bien la primera vez que vine a Bayamo hace unos 30 años. Salí del hotel donde me hospedaba y me fui al Parque Céspedes. Me encontré dos personas mayores, tomando un alcohol ‘raro’: ‘la sonrisa del tigre” dijeron que se llamaba la bebida. ‘Tómate un trago para que tú veas por qué se llama así’. El sorbo bajó perfecto, pero cuando subió hizo: ‘ahhhhhhhhhh’”. Amaury cantó “Te perdono” de Noel Nicola –“que si viviera estaría aquí, con nosotros”-, “Acuérdate de abril” y cuando iba a entonar “Si yo pudiera…”, advirtió que “esta canción la escribí en una gira por Europa con Pablo Milanés y Sara González, donde, por cierto, nadie entendía las letras. No me hizo mucha gracia cuando en Hungría anunciaron que iba a cantar ‘Amauroska Perezoska’.”


Sexto Sentido.


El concierto termina con los reclusos y los artistas, juntos, en el escenario. Toca el Sexteto Granma, constituido en prisión. La primera voz y guitarra no lleva el uniforme de presidiario, porque es un hombre libre. No hace mucho terminó de cumplir su condena –casi 20 años-. Cuando lo invitaron para que cantara junto a los compañeros del grupo que él había fundado, aceptó sin titubear. A Yayito, así lo conocen en la prisión y en Bayamo, le pregunto qué ha pasado con su vida: será evaluado como músico profesional y va a empezar a recibir clases de guitarra, de solfeo y las asignaturas teóricas, con profesores de Bayamo. “La música me salvó”, dice y se inclina para saludar a uno de los integrantes de la Banda de Conciertos del penal, la primera de cuatro que ya se han constituido en el país, integradas por presos que sufren largas condenas. ¿Por qué ellos? La razón es sencilla, me explican: para que la vida no sea para esos seres humanos un agujero negro hasta el final.


Son poco más de las cinco de la tarde. Los instrumentos han desaparecido del escenario y los presos, en fila, regresan a sus celdas. “Se acabó el sueño y ha vuelto la realidad”, pienso en voz alta.

Repentista.


“Sí, pero ya no será igual que antes –interviene Amaury. Ni para ellos ni para nosotros. ¿Viste que cantamos no más de tres canciones cada uno? Pues nos sentimos como si hubiéramos cantado durante tres horas seguidas. Regresamos siempre cansadísimos, nos derrumbamos literalmente, porque las emociones son tremendas, incomparables.” Le pido un ejemplo: “Me encontré con un muchacho que me dijo: ‘Amaury, yo siempre soñé con darte un abrazo y mira dónde te lo vine a dar’. Le pregunté cuánto tiempo le faltaba para salir: ‘un año’. ‘Pues prométeme que cuando salgas me vas a ir a ver para darnos otro abrazo’.”



* Las décimas que acompañan este texto fueron improvisadas por Alexis Díaz Pimienta durante el concierto.




http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/opiniones.tpl.html&newsid_obj_id=10734

29 enero, 2008

Silvio Rodríguez cierra gira por las "zonas incómodas" de Cuba

SANTA CLARA, Cuba (AFP) — El trovador Silvio Rodríguez cerró el lunes una gira por lo que llamó las "zonas incómodas" de Cuba, las prisiones, donde cantó para unos 16.000 reclusos como una forma de contribuir a su rehabilitación, una iniciativa criticada por sectores de oposición.

"Estamos aquí porque creemos en ustedes", dijo Rodríguez, al abrir el concierto, ante unos 1.500 reclusos de la cárcel de Guamajal, en las afueras de Santa Clara -260 km al este de La Habana-, donde concluyó el periplo que inició el 13 de enero.

Bajo un tímido sol, en una tarde fresca, Silvio y otros músicos cubanos ofrecieron un concierto de casi dos horas, al que acudió el ministro de Cultura, Abel Prieto, miembros del ministerio del Interior y representantes del sector cultural del país. "Tener una población penitenciaria tan alta como la que tiene Cuba es, sin lugar a dudas, una cosa incómoda, pero nos corresponde a todos hacerle frente y es lo que estamos haciendo", dijo Rodríguez a la prensa, poco antes de comenzar la presentación.

Para José Gustavo Valdés, quien cumple el tercer año de una condena de cuatro por hurto, "esto sirve para la formación de los reclusos porque la cultura es una forma de cambiar el pensamiento". Valdés, de 41 años, quien toca guitarra en un grupo musical de reos, resume: "para mí ha sido un momento de gran satisfacción".

La iniciativa del trovador es criticada por medio centenar de opositores cubanos. "Pero más importante aún que todo esto, es poner en libertad a los presos políticos que no han cometido delito alguno y que sufren -injustamente- las malas condiciones de las prisiones que los han llevado a contraer diversas enfermedades", sostiene la opositora Marta Beatriz Roque. Al ser consultado por la prensa sobre las condiciones en las cárceles, Silvio Rodríguez expresó: "Si todo nuestro socialismo es perfectible (...) cómo no vamos a mejorar las prisiones".

Según la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), presidida por el opositor Elizardo Sánchez, actualmente existen en la isla unos 80.000 reos por delitos comunes y 234 presos políticos.

"No tenemos presos políticos, tenemos presos contrarrevolucionarios y por delitos comunes", afirmó el teniente coronel Rafael García, especialista de la provincia de Villa Clara en el tratamiento de reos, al ser consultado por la prensa internacional durante el concierto.

Mientras la oposición insiste en que las condiciones son "infrahumanas" en las prisiones, García asegura que los reclusos tienen acceso a educación, incluso universitaria, salud y cultura.

Los reos, condenados por distintos delitos, incluso de regular peligrosidad, corearon y aplaudieron 'Ala de colibrí' y 'Sólo el amor, con las que intervino el trovador cubano, de 61 años.

El autor de 'Ojalá', 'Unicornio azul' y 'Pequeña serenata diurna' estimó que la gira "nos ha hecho más sensibles a todos, a los reclusos y también a los custodios". "Las prisiones son dolorosas, pero necesarias, porque son una forma de defensa que tiene la sociedad", aseveró el cantautor, quien adelantó que esta iniciativa "tiene que ser una cosa continuada, porque el arte nos mejora a todos".

El periplo, denominado 'Expedición, como un disco que Rodríguez lanzó en 2002, comenzó por la ciudad de Guantánamo -970 km al sureste de La Habana-, e incluyó también prisiones de las provincias de Santiago de Cuba, Granma, Las Tunas, Holguín, Camagüey y Ciego de Ávila. En la delegación artística participan, además de Rodríguez, los trovadores Amaury Pérez y Vicente Feliú, el Cuarteto VI Sentido y el poeta Alexis Díaz Pimienta, entre otros músicos e intelectuales cubanos.

Como parte de la gira, más de 300 títulos de libros fueron distribuidos en las prisiones y también fueron realizadas exposiciones de artesanías y artes plásticas.

http://afp.google.com/article/ALeqM5hqGq497inlDv4o2-AjFPM8Jk4tiA

26 enero, 2008

“El arte es un ejercicio de mejoramiento humano”: Silvio Rodríguez

El cantautor lleva a cabo una gira por las cárceles cubanas. "Como lo puede hacer una buena lectura o una poesía, la música también puede ayudar en la rehabilitación de los reos y por eso estamos aquí", expresó.

DPA
Publicado: 26/01/2008 15:33

La Habana. El afamado cantautor cubano Silvio Rodríguez defendió el arte para ayudar a la rehabilitación de los reos, durante una actuación de una delegación artística en gira por las cárceles del país, una iniciativa aprobada por el parlamento, dijo este sábado el diario Juventud Rebelde.

"El arte es un ejercicio de mejoramiento humano", afirmó el autor de "El necio" en la prisión de Canaleta, en las afueras de la ciudad de Ciego de Ávila, a unos 405 kilómetros al este de La Habana.

Con el título "Las zonas incómodas de Cuba también son nuestras", el órgano de las juventudes comunistas cubanas destaca que Rodríguez aseguró que "como lo puede hacer una buena lectura o una poesía, la música también puede ayudar en la rehabilitación de los reos y por eso estamos aquí".

"Las zonas incómodas de Cuba también son nuestras. No creo que hagamos nada extraordinario con esta gira", dijo en respuesta a una pregunta el fundador de la Nueva Trova Cubana junto con Pablo Milanés, Vicente Feliu y el fallecido Noel Nicola.

En el recorrido por el oriente de la isla, Rodríguez está acompañado por Feliú, el cantautor Amaury Pérez, el poeta Alexis Díaz Pimienta y el escritor Reynaldo González, entre otras personalidades de la cultura cubana.

A principios de este mes, el autor de "Unicornio", entre otras canciones de contenido político y social, informó que en su periplo por las penitenciarias del país se están ofreciendo conciertos de una hora y 30 minutos cada uno.

La gira coincide con el lanzamiento de un nuevo disco titulado "Te doy una canción", con otras de su autoría interpretadas por 43 trovadores de diversas generaciones.

25 enero, 2008

Silvio Rodríguez de gira por establecimientos penitenciarios


Por: Manuel Valdes Paz 25 de Enero, 2008


La Habana.- Momentos inolvidables han vivido por estos días reclusos y demás personal de establecimientos penitenciarios del oriente y centro del Cuba, devenidos escenarios de ese canto a la esperanza que constituye la gira encabezada por el cantautor Silvio Rodríguez.

Acompañado por un grupo de prominentes artistas cubanos, entre los que se cuentan los trovadores Amaury Pérez, Vicente Feliú, Alexis Díaz Pimienta y las integrantes del cuarteto Sexto Sentido, Silvio despertó en el público grandes emociones y hasta algunas lágrimas brotaron en cada una de las actuaciones, al presenciar cómo millares de reclusos, de perfecto uniforme, aplaudían, se movían en sus asientos y coreaban algunas canciones.

Quienes hoy se rehabilitan por errores cometidos no fueron espectadores pasivos, sino también protagonistas de los espectáculos, pues en los mismos también se presentaron solistas y agrupaciones musicales de las prisiones y otros pintaron junto a Ernesto Rancaño.

“Estamos aquí, sentenció en Holguín el organizador de la gira que concluirá el día 28 en Villa Clara, porque creemos en estos hombres y mujeres, a quienes no vemos diferentes a nosotros, nos sentimos iguales y hasta un poco responsables también de todo lo sucedido”.

Pensé entonces en la diferencia entre las cárceles cubanas y las bondades de la denominada Tarea Confianza, que le permite a los reclusos redimirse mediante el trabajo, el estudio y otras posibilidades, y las norteamericanas de la Base Naval de Guantánamo y Abu Ghraib, donde los prisioneros son torturados o maltratados.

En Cuba, sin lugar a dudas, no hacen falta alas para volar, profético verso de Silvio que retomó el artista recluso para titular el mural pintado en el establecimiento holguinero de El Yayal, porque se trabaja en pos del mejoramiento humano.


Fuente
http://www.cubarte.cult.cu

23 enero, 2008

Silvio Rodríguez y otros artistas cubanos hoy en Camagüey en la gira Expedición por centros penitenciarios

Camagüey, 23 ene (AIN-RHC) El cantautor Silvio Rodríguez y otros artistas cubanos actuarán hoy en esta ciudad, en la continuación de la gira "Expedición " por establecimientos penitenciarios.

Amaury Pérez, Vicente Feliú y el repentista Alexis Díaz Pimienta figuran entre los coparticipantes en el proyecto, propuesto por Rodríguez y respaldado por el Parlamento cubano.

La vida mejora con la cultura, aún en la cárcel, expresó entre otras declaraciones relacionadas con el recorrido el autor de canciones como Ojalá y Cita con ángeles.

Silvio Rodríguez inició hace más de cuatro décadas sus vínculos con Camagüey, donde el 11 de mayo de 1973 estrenó su obra El Mayor, en la velada solemne por el centenario de la caída en combate de Ignacio Agramonte, conmemoración resumida por Fidel.

Fuentes: RHC, AIN, GRANMA, TRABAJADORES, JUVENTUD REBELDE, PL, REUTER, EFE, IPS, ANSA, AFP, XINHUA, TASS, DPA, AP.

Realizadas ya en Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Las Tunas, las funciones de la actual gira incluirán también a Ciego de Ávila y Villa Clara.

14 enero, 2008

Encabeza Silvio Rodríguez gira cultural por cárceles de Cuba

Agencias

Lo acompañan Amaury Pérez, Vicente Feliú, el cuarteto Sexto Sentido, el repentista Alexis Díaz Pimienta, el pintor Ernesto Rancaño y el escritor Reynaldo González.



La Habana. El cantante y compositor Silvio Rodríguez inició en la ciudad de Guantánamo, ubicada en el oriente de Cuba, el concierto inaugural de una gira cultural por centros penitenciarios de esta isla caribeña.

“Soy un convencido de que la cultura es determinante en la rehabilitación de las personas”, dijo en esa ciudad el autor de La era está pariendo un corazón, quien estará acompañado de otros conocidos trovadores isleños.

Rodríguez, quien propuso esa gira el año pasado ante el Parlamento, expresó que espera que “este sea un incentivo para la realización de muchas actividades de este tipo, porque la cultura nos hace mejor a todos”.

Entre los artistas que acompañan a Silvio en el periplo figuran los trovadores Amaury Pérez, Vicente Feliú, el cuarteto Sexto Sentido, el repentista Alexis Díaz Pimienta, Ernesto Rancaño, pintor, y el Premio Nacional de Literatura, Reynaldo González.

Según la estatal agencia de noticias AIN, la primera presentación de los trovadores fue calurosamente acogida por el auditorio.

Los músicos alternaron su actuación con la de un grupo musical aficionado, integrado por reclusos y asesorado por músicos e instructores de arte de la provincia.

El también autor de El Necio dijo, en entrevista, que el intercambio había superado las expectativas, y elogió el movimiento cultural que se promueve en las penitenciarías.

Los trovadores además obsequiaron a la biblioteca del penal provincial una colección de más de 300 libros, muchos de ellos clásicos de la literatura, cuentos y biografías.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2008/01/14/encabeza-silvio-rodriguez-gira-cultural-por-carceles-de-cuba

10 enero, 2008

Te doy una canción


Por: Joaquín Borges Triana

Correo: cult@jrebelde.cip.cu

10 de enero de 2008 00:00:37 GMT


Creo que el tiempo ha evidenciado la necesidad de que nos sentemos a revisar las estructuras de muchas de las instituciones culturales de nuestro país. La mayoría de ellas fueron diseñadas hace ya décadas, cuando las circunstancias en Cuba y en general, en el mundo en que nos movíamos, eran otras. De ahí el hecho de que no pocas de tales instituciones resulten en la actualidad sencillamente inoperantes y solo caldo de cultivo para que en las mismas florezca, en el mejor de los casos, la inercia, y en el peor, la burocracia, ya sea la de la vieja estirpe o la de la nueva escuela.

Pensaba en lo anterior el pasado viernes 4 de enero, cuando en horas de la tarde fue presentado el álbum doble titulado Te doy una canción, contentivo de los conciertos que el 25 y el 26 de noviembre de 2006 ofrecieran más de 40 trovadores de distintas generaciones y promociones, a manera de agasajo a Silvio Rodríguez Domínguez por su cumpleaños 60. Sucede que este acontecimiento viene a ratificar, una vez más, lo mucho y bueno que una institución como el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau viene haciendo desde hace una década por las artes en nuestro país y en particular, por una manifestación como la trova.

El modelo de gestión y promoción cultural que ha establecido dicho centro, un lugar con una muy reducida plantilla, escasos recursos económicos pero eso sí, con muchísimas ganas de hacer y con la eficiencia como bandera, debería empezar a ser objeto de estudio por quienes dirigen buena parte de las instituciones de la esfera y que, en no pocos casos, con posibilidades económicas infinitamente superiores y un elevado número de trabajadores, ni por asomo al concluir un año de trabajo pueden compararse en lo hecho a lo llevado a cabo por el Centro Pablo, un lugar en el que se respira respeto por el artista, algo que tanto falta en otros sitios.

Por todo lo anterior es que el equipo encabezado por Víctor Casaus y María Santucho está en condiciones de acometer un proyecto como el álbum doble Te doy una canción, que recién ha sido presentado. En su momento, desde estas propias páginas comenté aquellas dos tardes de conciertos celebradas en noviembre de 2006. Ahora, transcurridos casi 14 meses, al escuchar el par de volúmenes que integran el fonograma, me ratifico en algo que expresé entonces y es que más que un tributo a la figura individual de Silvio, cosa sobradamente merecida, el homenaje a Rodríguez Domínguez resultó rebasado y devino un canto a una manera específica de asumir el arte, tanto por hacedores como por consumidores.

No considero oportuno hacer distingos entre los niveles cualitativos alcanzados por uno u otro de los participantes en el disco, ya que todos dieron lo mejor de sí en aras de gratificar al hermano de oficio, lo cual no significa que en lo personal yo no tenga mis versiones preferidas. Me parece más conveniente resaltar el empaque registrado en el fonograma, en tanto producto de primera categoría, donde no falta un librito con abundante material fotográfico (a cargo de Alain Gutiérrez) y textos, todo diseñado por Katia Hernández, quien en compañía de Enrique Smith, integra el proyecto denominado K&K, responsable de parte de la imagen gráfica del Centro Pablo.

Otro aspecto sobresaliente de la propuesta es la calidad de la grabación, que corre a cuenta de Jaime Canfux y Juan Demósthene, figuras que ya han sido reconocidas por su meritorio trabajo técnico en la colección de fonogramas del ciclo «A guitarra limpia» y que, incluso, en el caso de Jaime, en la edición del 2007 del Cubadisco, fuese galardonado con el premio a la Mejor grabación in situ por el disco Trovarroco, registrado durante un concierto de dicho trío villaclareño en el patio de Muralla 63.

Cuando llegamos al último corte del segundo volumen de Te doy una canción, la pieza El colibrí, que es interpretada por el propio Silvio como colofón de esa fiesta para los oídos que devienen los 44 temas incluidos en el fonograma, uno tiene la certeza de haber disfrutado de un producto cultural de alto vuelo, y nos ratifica acerca de que al margen de la mediocridad y el síndrome de decadencia que pululan por doquier, no todo está perdido.


http://www.juventudrebelde.cu/los-que-sonamos-por-la-oreja/2008-01-10


Te doy una canción: cuarenta y tres canciones para Silvio

Por: Estrella Díaz
10 de Enero, 2008


"A partir del 24 de febrero no seré más diputado al parlamento cubano y no es que me separe de la Patria, pero uno siente que, de alguna forma, ha dejado de estar más cerca: hay cosas ambivalentes", afirmó el pasado viernes 4 de enero en La Habana el trovador Silvio Rodríguez.

El conocido músico se reunió en la Sala Majadahonda del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau con la gran mayoría de los cuarenta y tres trovadores que participan en el disco Te doy una canción (Volumen I y II) de la Colección A guitarra limpia, que produce la institución y que recoge igual cantidad de temas de Silvio.

Recordó que fue parlamentario durante tres períodos (quince años) y aunque "yo no soy un político sino un trovador, no fue alegre la cosa", señaló.

"He tenido que jugar un papel y fue algo que me pidió el país y yo respeto mucho mi Patria y la Revolución y no me atreví a decir que no porque me parecía que era una falta, y acepté un poco a regañadientes: no me veía como diputado, pero fue necesario y di el paso al frente".

De inmediato acotó que, seguramente, encontrará otras formas de estar cerca: "siempre las hay, sobre todo, cuando uno lo desea o cuando siente ese llamado" y resaltó que en lo adelante se dedicará a organizar la gran cantidad de canciones que tiene desperdigadas. "Tengo muchísimo trabajo disperso y veré qué hago con esas canciones y, también, quiero encontrar tiempo para escribir temas nuevos".

Adelantó que desea dejar claras "algunas ideas musicales que están esbozadas en esas canciones y no quiero que, después, vengan otros y hagan lo que yo debí hacer, lo que debí de haber hecho. Lo veo venir y si se lo hacen a otros, a mí me lo van a hacer igualito".

En el encuentro con Silvio, que duró aproximadamente dos horas y media y que tuvo como pretexto la presentación del disco Te doy una canción, se abordaron diversos temas, entre ellos, la recién anunciada gira por los centros penitenciarios cubanos y que comenzará el próximo 13 de enero.

Recordó que ese proyecto se inició en 1990, pero que no pudo continuar por las limitaciones de recursos que impuso el período especial e insistió que lo más relevante es su seguimiento y enfatizó que, en aquel momento, le comunicaron que en los lugares donde se habían presentado había bajado considerablemente la agresividad entre los presos. En estos años se han realizado proyectos en esos centros por instituciones de la cultura y el deporte, por ejemplo, pero desafortunadamente no han sido divulgadas.

"La cultura, dijo, hace falta en todas partes incluso en la prisión que siempre es dura porque estar privado de la libertad es lo más terrible que le puede pasar a un ser humano". Estoy seguro, subrayó, que la cultura puede ayudar "porque en mí mismo lo he notado: me ha permitido entenderme con los demás, me ha hecho querer a los demás y, por supuesto, que me quieran. En la medida en que eso se conciba en un ámbito tan especial como son las prisiones, me parece que vamos a ser un tilín mejores".

Por su parte, Joel Suárez, del Centro Memorial Martín Luther King, Jr. le preguntó si tenía algún recuerdo especial de esas presentaciones y si, en aquella ocasión, visitó cárceles de mujeres a lo que Silvio respondió afirmativamente.

"Fuimos a varias cárceles de mujeres y quiero recordar que antes de la experiencia de 1990, desde que se fundó como organización la Nueva Trova en diciembre de 1972 en Manzanillo, empezábamos a visitar los centros penitenciarios".

Adelantó que las próximas presentaciones en esta gira que comienza en enero serán de hora y media porque "no queremos hacerlas más largas para no aburrir" y que lo acompañarán los trovadores Vicente Feliú y Amaury Pérez, así como Yudelkis Lafuente (Sexto sentido) y en algunos momentos el Historiador de la Ciudad de la Habana, Eusebio Leal, el periodista Reynaldo González y el destacado artista de la plástica Ernesto Rancaño. También, gracias a la colaboración de Alfredo Guevara quien de inmediato accedió a facilitar dos cámaras, el realizador Lester Hamlet filmará y, posteriormente, se realizara un documental.

Insistió Rodríguez que, al igual que en 1990, planteó la necesidad de que se sumen o participen, si lo desean, aquellos reclusos que guarden prisión por delitos comunes o de otro tipo.

Alberto Faya, otro de los músicos presentes, se refirió a la importancia de dejar para la memoria futura el testimonio de estos tiempos: "los que hemos vivido en esta revolución lo hemos hecho contingentemente; haciendo cosas y, a veces, no dejando por escrito lo que sucede sin darnos cuenta de lo importante que resulta para el futuro para que, simplemente, otros no hagan el cuento como les da la gana. Un cúmulo de testimonios tiene que servir de base para que la mentira no se propague", enfatizó.

En otro momento del diálogo puntualizó Silvio que no ha hecho canciones para trascender: "Lo que he compuesto ha sido por el goce, por el vicio, por el deleite personalísimo de hacer canciones y de hacerlas bien".

El poeta y cineasta Víctor Casaus, director del Centro Pablo, en su carácter de anfitrión, fue hilvanando las intervenciones y comentó que este 2008 se cumple el décimo aniversario de la creación del espacio A guitarra limpia, "por lo que en algún momento del año pensamos realizar un coloquio para tratar aspectos que tienen que ver con la trova desde ópticas abiertas y no con las formales en las que ya se sabe lo que se va a decir, a decidir y a publicar". Con esos debates, dijo, si no llegamos a la verdad, al menos nos aproximaremos a regiones más cercanas a ella.

Aprovechó la ocasión para sugerirle a Silvio la posibilidad de realizar este año un concierto en el Centro Pablo a propósito de los diez años de A guitarra limpia así como una exposición fotográfica en la Sala Majadahonda y que incluirá imágenes tomadas por el autor de "Ojalá".

Insistió Casaus en que hay que preservar la memoria "por todos los caminos posibles" y eso, justamente es lo que ha tratado de hacer el Centro con modestos recursos y grandes esfuerzos: grabar todo lo que suceda, publicar en papel porque no todo el mundo tiene acceso a la informática e Internet, pero a la vez ocupar esos espacios en la Red.

Adelantó que este año "se dará un pasito más" en ese camino: "reuniremos todos los Cuadernos Memoria ya publicados sobre A guitarra limpia, que será una especie de base de dato impresa, de resumen de lo que ha sido este espacio durante diez años".

Aparecerá, dijo, la síntesis biográfica del trovador, una canción, una foto, las palabras que se escribieron para presentar el concierto y con todo ese material hacer un libro que será publicado en la Colección A guitarra limpia iniciada el año pasado con la reedición de Silvio: Que levante la mano la guitarra. A ese libro se le sumará el premio de Ensayo Noel Nicola y otros materiales enviados por los finalistas de este concurso.

Recordó Casaus que existe una carencia muy grande de textos testimoniales y periodísticos sobre muchos temas, pero "me voy a referir, solamente, a los que tienen que ver con la trova. Me pregunto: ¿cuántos libros debieran existir sobre la obra individual o de grupos o de generaciones de la Nueva Trova? Hay un camino grande por recorrer.

El trovador Gerardo Alfonso quiso agradecerle a Silvio su vida toda, su compromiso, sus canciones que "nos han inspirado y, como en el caso mío, me han dado un camino para vivir y para ser a través de la canción, inspirados por tu ejemplo y la verdad". Estamos muy orgullosos, dijo, de haber participado en un disco como éste y, creo, que tú también tienes que estar muy feliz de haber sembrado las semillas de estas flores que somos hoy. Gracias por tu vida, gracias por tu obra, gracias por todo", concluyó.

Motivado por una reflexión del trovador Erick Sánchez, Silvio comentó que en los "últimos años me he preocupado por recopilar esas canciones que viajan y que andan por ahí en casetes". Algún día, señaló, "voy a escribir sobre eso, que es muy interesante".

Una de las cosas que quiero hacer con esas canciones, subrayó, es rehacerlas, reconstruirlas y hacer versiones mejores; "por ahí andan canciones que eran proyectos y que se las di a algún amigo y ese amigo, generosamente, se encargó de reproducirlas y andan el mundo entero", bromeó.

"Afortunadamente no son muchas las cosas que cambio porque cuando me atrevía a dar una canción era porque estaba seguro, aunque hay casos en que cambié la letra completa y que no hablan de la misma cosa sino de otra".

Algún día, adelantó, "tendré que escribir y explicar por qué pasa todo eso y es que, por un lado, no fui muy responsable con todo ese material que tenía a mano y por otra parte me importaba un pito que se supiera.

La mayor parte de mi vida -y eso, quizás, es algo que tenemos en común los más viejos y los más jóvenes (¡espero que sí!) - me importó más que se conocieran las canciones que vivir de mis canciones. Otra cosa que he tenido en mente es tomar algunas de esas grabaciones viejas, limpiarlas, pero no demasiado para que no pierdan armónicos, y completarlas con algunos otros elementos o poner a otras personas a cantar.

Quiero hacer un disco nuevo y espero escribir, componer y editar al menos dos o tres discos más: me parece que es necesario decir algunas cosas, lo que siempre las voy a decir a mi manera", enfatizó.

Samuell Águila, trovador, quiso saber la opinión de Silvio sobre el CD Te doy una canción (Volumen I y II), recién presentado: "recuerdo cuando se hizo el concierto que hablé de la diversidad interpretativa, de la honestidad en la manera de poner las canciones; el trabajo de arte del disco me parece muy completo y hermoso".

Señaló que necesita "volver a oír el disco con detenimiento; escuché una primera versión que todavía no era la masterización total sino un orden; tengo que volverlo a oír y valorar los planos y demás: quizás esos aspectos se pueden trabajar, se pueden mejorar, pero tratándose de algo testimonial como es este disco, esos aspectos quedan en segundo plano porque uno sabe que esto no fue una sesión de grabación sino un concierto".

Reconoció que uno de los méritos del CD es que recoge "testimonialmente lo que sucedió en un lugar donde cada cual se para diferente, a distinta distancia del micrófono y cada quien manipula su guitarra a su manera y, luego, los sonidistas se vuelven locos tratando de emparejar aquello. Es algo único que sucedió en dos noches, algo mágico y, entonces, el que pida más es un goloso".

Otro de los temas abordados fue la producción literaria y recordó que en estos momentos el Instituto Cubano del Libro edita un libro sobre la historia de la canción cubana con la colaboración de un grupo de prestigiosos especialistas entre los que se encuentran Marta Valdés, Guillermo Rodríguez Rivera, Lino Betancourt y Maggie Mateo.

Sin embargo, dijo, "faltan libros: falta un libro sobre la trova espirituana ¿por qué hay una trova espirituana?, ¿qué características tiene?, ¿en qué se diferencia de la que se hace en otros lugares? Esas cosas hay que explicarlas. Falta un libro sobre el movimiento coral cubano, otro sobre los Septetos en Cuba ¿Cuándo aparecieron?, ¿por qué?, ¿cuál ha sido la influencia de la música popular en los septetos?

Un libro que pudiera ser, casi, una enciclopedia es el relacionado con la música bailable; la historia del jazz band en Cuba. De eso no se ha escrito ¿y el movimiento del feeling?, no tiene un libro que lo explique. También hace falta un libro que recoja el changüí y su trascendencia en la formación de los ritmos cubanos. Esos libros hay que escribirlos y, después, nosotros empujaremos para que se publiquen", insistió.

Acerca del largometraje Meñique dirigido por Ernesto Padrón y que está en proceso de realización en los Estudios de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos basado en la versión del cuento del mismo nombre que aparece en La Edad de Oro, aseguró Silvio que es un "un proyecto complejo desde el punto de vista técnico porque por primera vez se van a hacer en Cuba cosas en tercera dimensión utilizando de base al dibujo".

Adelantó que "todos los decorados y los fondos son en 3D y los personajes se mueven en ese contexto y por su complejidad se requiere de muchos programas y de coordinación entre muchos dibujantes. Esta especie de superproducción tiene que moverse parejo o sea, de pronto, he tenido que esperar que sucedan cosas en otras zonas de la creación para hacer lo mío. Pensé que iba a ser más rápido, pero al ser un proyecto tan complejo y al requerir que toda esa masa se mueva coordinadamente, tengo que irme desplazando a pasitos".

Afirmó que Meñique incluirá canciones y música: "las canciones van como la tercera parte y ahora ya voy a comenzar a orquestar. No es como otros trabajos en los que me dan la secuencia y me dicen la duración; es más difícil de lo que me imaginé y en este proyecto están trabajando decenas de extraordinarios dibujantes. Ernesto ha incorporado muchos elementos con gran inteligencia y sensibilidad. Será una maravilla, estoy seguro", concluyó.

Fuente: Centro Pablo de la Torriente Brau.